Terapia de Juego

El juego tiene carácter universal, se lo considera una de las primeras actividades comunicativas previas a la aparición del lenguaje. Tiene múltiples beneficios y es innato en el ser humano, por lo que cualquier definición no sea más que un acercamiento parcial que le quita riqueza al fenómeno lúdico.

Se considera al juego como la Tercera zona de vida humana que se encuentra entre la realidad psíquica o personal (determinada biológicamente) y el mundo externo (propiedad común) . Es una experiencia que ayuda a desarrollar un terreno común entre el niño (a) y los demás, creando puentes de comunicación necesarios en la vida cotidiana.

Desde aquí, el juego es un medio valido, familiar y natural para poder acceder a la realidad psíquica y emocional de las personas, convirtiéndose asi la terapia de juego en un medio eficiente de trabajo terapéutico.

La terapia de juego es el proceso dinámico entre el niño(a) y el terapeuta, en el que logra explorar en el lenguaje del niño y a su ritmo aquellos elementos del pasado y del presente, conscientes e inconscientes, que están afectando su vida.

La Meta de la Terapia de Juego es ayudar al niño a identificar y expresar sus emociones de manera saludable y no sintomáticamente, buscando fomentar el trabajo en la emoción que resulta “problemática” para encontrar la solución.

Razones para el uso de la Terapia de Juego

  •  Disminuye la resistencia
  •  Saca a la luz pensamientos o sentimientos subyacentes u ocultos
  •  “Engancha” y utiliza la energía
  •  Promueve el contacto
  •  Estimula la capacidad de goce, desinhibición y la creatividad.
  •  Facilita la relación e interacción. Potencia un vínculo sano
  •  Permite la reparación de dinámicas familiares alteradas, ya que se puede trabajar tanto individual como familiarmente.